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Bien Veblen: qué es, definición y ejemplos

¿Sabes qué es un bien Veblen?

Los bienes conocidos como Veblen, se definen como bienes de un valor superior, por lo tanto, la ley de oferta y demanda no aplica para ellos ya que al contrario de lo que dice esta Ley, cuando el precio es más alto la demanda de los productos Veblen aumenta en vez de bajar.

Estos bienes son definidos también como de lujo, pero, según mi opinión son productos aspiracionales, que venden status, éxito, estilo de vida. Productos por los cuales las personas están incluso dispuestas a endeudarse para para obtener los “beneficios” asociados a ellos.

Algunos ejemplos de bienes Veblen son los diamantes. Por ejemplo, hoy en día existen diamantes fabricados de forma sintética cuya calidad es incluso mejor que la de uno orgánico pero el precio de un diamante obtenido de las minas sigue siendo superior al de uno fabricado.

Si hablamos de hechos, un diamante es una especie de roca, pero gracias a la publicidad y el marketing esta piedra tiene un valor muy superior a cualquier otra.

Su gran éxito se remonta a la campaña comunicacional lanzada por De Beers (una de las compañías que comercializa diamantes a nivel mundial) ellos a través de un agresivo marketing posicionaron el anillo de compromiso con incrustación de diamantes de tal forma que se volvió una tradición que ha sobrevivido hasta nuestros días.

Incluso nos han llegado a vender que el éxito profesional de un hombre o el amor que el siente está intrínsecamente relacionado al tamaño del diamante que entrega a su prometida al momento de cerrar un compromiso ¡algo que me parece un poco descabellado!.

Y a este punto quería llegar ¡al poder del marketing!

Si tu campaña de publicidad es buena ¡hasta piedras puedes vender! Y si no recordemos el famoso caso de las “Pet Rock” cuyo creador fue Gary Dahl, un redactor publicitario en banca rota quien básicamente creo un buen empaque y una campaña para vender rocas como mascotas.

Gary publicitó las rocas como las mascotas perfectas ya que no era necesario alimentarlas, bañarlas, pasearlas, ni preocuparse por ellas cuando te ibas de viaje.

Pet Rock las famosas piedras mascotas.
Las piedras, mascotas que aún se venden en más de 20 dólares

Conclusión, siempre hay un público para tu producto, sólo debes salir a buscarlo ¿cómo? Con tu contenido, una buena campaña dirigida que genere desde una solución, una necesidad o simplemente un deseo aspiracional.

Precio vs calidad:

Nos han hecho creer que mientras más caro es un producto o servicio mejor es la calidad y no necesariamente es así, esto ha quedado demostrado en diversas campañas publicitarias y en una muy reciente, la del Pisco Capel en Chile,  una bebida alcohólica percibida por las personas como de no muy buena calidad y que dejaba resacas luego de tomarla.

Con un simple cambio de empaque y dando vuelta a su nombre de Capel a Le Cap la gente que lo probó decía que el Pisco era de un sabor supremo, que no le dejaba resaca y que querían ir de inmediato a comprarlo ¡obviamente no estaba disponible como Le Cap sino como Capel!

Y es muy probable que, si pongo dos pares de zapatos frente a ti, iguales, pero uno con un valor muy superior al otro pienses automáticamente en “voy a comprar los más caros,  así tenga que pagarlo en cuotas con mi tarjeta de crédito porque son de mejor calidad y me van a durar más” Y no necesariamente es así… a menos claro que seas un experto en zapatos para detectar que el de menor precio es igual al otro o incluso mejor.

¡Viva el marketing! Pero cuida tu economía:

Hacer marketing para vender un producto o un servicio a un precio ridículo es una cosa y otra es el criterio que debemos tener como consumidores.

Somos responsables de nuestra economía y debemos tener prioridades y no ser víctimas de una publicidad que te vende un status a costa de tu salud financiera, de hecho este es un error que cometemos la generación de millennials a la cual pertenezco.

Productos Veblen hay muchos, en casi todos los rubros como: Gucci, los equipos de Apple, Rolls Royce, lentes de diseñadores, etc. Y vivimos a diario bombardeados de mensajes publicitarios que incitan a comprarlos y endeudarnos ¡Yo recibo en el mail más de 40 correos publicitarios a diario!

Así que, antes de comprar un producto o contratar un servicio te invito a pensarlo dos veces, evaluar  diversas alternativas, revisa recomendaciones y críticas en foros, blogs y páginas web y recuerda el/la únic@ guardián de tu bolsillo eres tú.

Y si eres un emprendedor, ten presente que el precio que pongas va a tener un efecto en las mentes de las personas así que piensa bien a quién le quieres vender.

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